Cuaderno de Rendimiento

Cómo alcanzar el estado de flow corriendo por senderos de montaña

2026.07.15
Trail running y entrenamiento mental en los senderos de montaña de Ambato durante un estado de flow

Nueve minutos. Ese era, más o menos, el tiempo que tardaba mi cabeza en volver de la oficina cada vez que salía a correr por los senderos que rodean la Laguna de Pisayambo, en Tungurahua. Contaba los minutos sin proponérmelo, y cuando llegaba al noveno ya estaba otra vez armando un correo pendiente mientras el paisaje pasaba de fondo, no de protagonista. Llevaba meses cumpliendo los kilómetros de trail running sin estar ahí de verdad - esta entrada es sobre el entrenamiento mental para llegar al estado de flow en sendero, no la versión bonita de piernas que se mueven solas.

Antes de seguir: este cuaderno tiene enlaces de afiliado, y si compras un programa entrando desde alguno de ellos, la plataforma me da una comisión sin que tu precio cambie. Todo lo que cuento acá sale de cursos que pagué yo misma y probé en mis propias salidas por Ambato. Si lo que sientes va más allá de la falta de motivación —una tristeza que no se va, una ansiedad que no baja— habla con un profesional de salud mental: no soy psicóloga ni entrenadora, solo una corredora amateur tratando de entender su cabeza.

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El estado de flow en sendero y por qué el volcán no perdona los despistes

Me preguntan seguido si el flow es solo "sentirse bien corriendo", y no, no es lo mismo. Después de tres medias maratones desde 2023 —la distancia oficial de 21.0975 kilómetros— tengo claro que el cuerpo puede estar entrenado y la cabeza seguir en otro lado. El estado de flow es ese momento en que la acción y la atención se funden, un concepto que Mihaly Csikszentmihalyi describió hace décadas: aparece cuando el desafío del terreno y tu nivel de habilidad quedan más o menos parejos. Si el sendero es demasiado fácil, la mente se va a pensar en facturas. Si es demasiado técnico para tu nivel, aparece el miedo y te bloquea. En los senderos de Pisayambo, con el viento del páramo y el terreno cambiando cada pocos metros, ese equilibrio es exigente — y ahí es donde el trail running deja de ser solo cardio.

Por qué la ansiedad bloquea el flujo antes que el cansancio (así lo ve la psicología deportiva)

La psicología deportiva coincide bastante en esto: la ansiedad de fondo, no la fatiga, es lo que más interrumpe el flow. Mi cabeza está entrenada para la hipervigilancia — escaneo el terreno buscando piedras sueltas, reviso conversaciones pasadas buscando errores, calculo cuánto falta. Nada de eso me deja escuchar mi propia respiración frente al paisaje que tengo delante. Entrené tanto tiempo para no tropezar que terminé moviéndome rígida, lo cual, irónicamente, me hacía más propensa a resbalar. Ahí decidí que necesitaba ayuda externa además de kilómetros, y me inscribí en Entrenamiento Mental Para Deportistas. Me llamó la atención su calificación de 5.0 estrellas, aunque para mi presupuesto de freelance fue una inversión que pensé varios días antes de pagarla.

Cuaderno de entrenamiento mental y café junto a una ventana con vista a la montaña, símbolo de bienestar amateur

Cómo entrenar la atención igual que entrenar las piernas

No se trata de "no pensar en nada", sino de elegir en qué pensar — eso fue lo primero que entendí del curso. Empecé a usar anclajes sensoriales: en lugar de música, buscaba el olor a tierra húmeda y ceniza volcánica vieja mientras las zapatillas golpeaban el sendero irregular cerca de la laguna. Ese olor es particular después de una llovizna andina, y me servía para volver al presente cada vez que la mente se iba a una reunión de Zoom. También trabajé la propiocepción de forma consciente: en las bajadas técnicas, donde antes me paralizaba, empecé a mirar tres metros adelante en lugar de mis pies, confiando en que el cuerpo sabía qué hacer. Esto lo detallo más en mi entrada sobre cómo mejorar la concentración en trail para evitar caídas en bajadas.

Otros factores quedan fuera del alcance de esta entrada, aunque los nombro de pasada. El diálogo interno mientras corro es tema aparte y da para un artículo entero — el mío se calla más rápido cuando dejo de exigirle silencio total. Tengo una rutina corta antes de salir que ayuda a bajar el ritmo mental, aunque esa rutina de enfoque previo al entrenamiento merece su propia entrada. Sospecho, también, que lo que como antes de salir afecta más de lo que admito, aunque la relación entre nutrición y cabeza clara la dejo para otro momento. Correr cerca del páramo le suma, encima, una carga mental propia de la altitud que da para su propio análisis.

Lo que no funcionó antes de encontrar algo que sí sirviera

Probé de todo un poco antes de pagar el curso. Lo que más recuerdo es haber escrito mis metas de tiempo a mano y haberlas pegado en la puerta del refrigerador, para verlas cada mañana mientras servía el café. La idea era que la repetición visual me motivara. En la práctica, las leía sin verlas de verdad: a los pocos días eran parte del paisaje de la cocina, como un imán más, y dejaron de decirme nada. Tengo una amiga que da clases de zumba tres veces por semana en el centro comunitario de mi sector, y cuando le conté esto me dijo que a ella le pasa lo mismo enseñando: hay clases en las que está completamente metida en lo que hace, y otras en que repite la coreografía en piloto automático sin darse cuenta. Eso me hizo pensar que la motivación que viene de adentro pesa más que cualquier meta pegada en un refrigerador, aunque esa motivación intrínseca también da para su propio análisis.

Señales de que estás en flow, y no solo en piloto automático

Hay una bifurcación en el sendero hacia la laguna donde el camino se separa entre la vuelta larga junto al agua y la subida directa entre los pajonales. La única vez que sentí, sin dudarlo, que algo había cambiado de verdad fue cuando noté —ya con las piernas trabajando en la subida— que había tomado esa segunda opción sin pensarlo ni un segundo. No hubo decisión consciente, solo el cuerpo actuando y la cabeza llegando un paso después, tranquila en vez de asustada. Podía ver mi progreso con el curso entrenamiento mental reflejado en momentos así, no en marcas de tiempo.

Dos cosas más que rozo acá sin desarrollar del todo. La visualización que practiqué antes de una carrera exigente ayudó a que esa cresta no me paralizara, aunque de las técnicas de visualización hablo en detalle en otra entrada. Distinguir el cansancio de la cabeza del cansancio de las piernas también es un tema aparte: acá lo noto sobre todo en que las piernas responden pero las ganas de seguir no aparecen solas.

Zapatillas de trail running sobre sendero volcánico húmedo cerca de la Laguna de Pisayambo, Tungurahua

Vale la pena buscar ayuda externa para esto

Hubo semanas en las que los ejercicios me dieron pereza, y otras en que me sentí ridícula estando tan pendiente de mi propia atención en medio del páramo. Más de una vez tomé notas del curso ya pasada la medianoche, con la pantalla como única luz en la cocina. Si sientes que estás corriendo por inercia, tal vez no necesites más kilómetros sino un cambio en la frecuencia de tu radio interna — eso lo desarrollo en la comparativa de programas de rendimiento mental en Hotmart que preparé hace poco. Para mí, Entrenamiento Mental Para Deportistas fue el puente que me faltaba: no me hizo más rápida, pero me devolvió el placer de sentir la montaña bajo los pies, que vale más que cualquier medalla de finisher. Los nervios de antes de una carrera son un capítulo distinto a esta ansiedad de fondo de la que hablo acá, y quizás lo desarrolle en otra entrada.

Corredora de trail running en estado de flow sobre una cresta andina, ejemplo de psicología deportiva aplicada

Seguimos siendo amateurs: no vivimos de esto, pero vivimos de la energía que nos deja. Esto es bienestar amateur en su forma más simple — correr para sentirte bien, no solo para bajar tiempos. Si tu cabeza es tu cuello de botella, no lo ignores: habla con un profesional si hace falta, o busca herramientas que te ayuden a entender cómo funciona tu mente bajo esfuerzo. Nos vemos en los senderos, ojalá que en pleno flow.

Importante: Aquí comparto lo que he vivido en primera persona -- ningún consejo médico, financiero ni legal. Lo que funcionó para mí puede que no funcione para ti. Habla con tu médico, asesor o abogado antes de tomar decisiones que realmente importen.